martes, 25 de octubre de 2016

161025

Te doy la bienvenida.
Así como una llave para entrar al mundo
amurallado hasta la orejas de otras puertas
de otras llaves
de otros mundos que no me sé
(porque no se agotan.)
La bienvenida así como
un asunto injustificable
que de solo ser se alcanza
Medio así como responderse a sí mismo
La voluntad de despegar de la punta de la lengua
(como un panqueque)
algo sabido y olvidado.
La bienvenida medio así
como un evento
sin teje y maneje
sin especulaciones vagas
La bienvenida
así
como mirarse para entrar al mundo.
O cayendo de un portal negro
Dos
hacia uno mismo
La bienvenida como un objeto perecido
con la sombra misma de su propio peso
Bienvenida
como llamarse por su propio nombre
por si en una de esas
me escuchara.